Claraboya: limpieza, mantenimiento y cambio de cuerdas

La claraboya es techo, ventilación, mosquitera y oscurecedor a la vez — y la primera sospechosa cuando aparecen humedades. La buena noticia: sus tres problemas típicos (suciedad, juntas y cuerdas flojas) se resuelven en casa por menos de 20 €. En taller, el mismo síntoma suele acabar en "claraboya nueva".

Limpieza que no destroza el acrílico

La cúpula es acrílico (plexiglás), no cristal. Los productos equivocados crean microgrietas ("crazing") que la vuelven opaca y quebradiza:

La revisión anual de 5 minutos (la anti-humedades)

Cambiar las cuerdas de mosquitera y oscurecedor

Cuando el oscurecedor no sujeta o la mosquitera vuelve sola, no hace falta claraboya nueva: son las cuerdas elásticas que los tensan. Repuesto: cuerda de 2,5–3 mm, 3–6 €. El proceso, resumido:

La primera vez son 45–90 minutos. La segunda, veinte. Marcas como Dometic, Fiamma, Remis o MPK comparten la misma lógica con pequeñas variantes.

Míralo en vídeo (tres casos reales)

El canal LibertyVan Adventure lo ha documentado estupendamente en tres piezas que recomendamos ver antes de ponerte:

¿Cuándo conviene sustituirla entera?

Si además de las cuerdas encuentras guías de plástico rotas o la cúpula cuarteada, valora claraboya nueva: las estándar de 40×40 cuestan 60–180 €. Y un dato que tranquiliza: sustituir en el mismo hueco no requiere trámite; abrir un hueco nuevo en el techo, en cambio, es reforma con proyecto — lo explicamos en qué reformas necesitan proyecto.

Aviso: trabaja en el techo con el vehículo estable y, si la claraboya es de acceso difícil, con ayuda. Información orientativa revisada en julio de 2026; sigue siempre las instrucciones del fabricante de tu modelo concreto.